Tensegridad

Tensegridad es un término arquitectónico planteado por Buckminster Fuller que hace alusión a estructuras simples que aseguran su integridad tensional estando hechas de manera extremadamente ligera y estable.

La tensegridad hace referencia a un principio estructural basado en la utilizatensegridad4ción de componentes aislados comprimidos que se encuentran dentro de una red continua de tensión, de modo quelos miembros comprimidos no se tocan entre sí y están unidos únicamente por medio de componentes traccionados que son los que delimitan espacialmente dicho sistema.

 

Si variamos la óptica y nos situamos en el plano del sistema de vida en el que nos sumergimos, podemos entender al ser humano como la estructura que se relaciona con otras a través de diferentes tipos de tensiones. Somos seres independientes que creamos una red de interacciones entre las demás personas a través de tensiones transmitidas de forma diferente. En este punto es importante tener en cuenta que no sólo intervine la fuerza o cantidad de la tensión, sino que aparece la característica de cualidad de la tensión. Puede haber una tensión de compromiso, de amor, de amistad, de compañerismo, de entrega, de diferencia o indiferencia e incluso de odio. Somos independientes a la vez que estamos en continuo contacto a través de la relación con las demás personas que nos rodean. Nos sentimos o somos comprimidos más o menos, de una u otra manera, a través de esta serie de relaciones a las que estamos denominando tensión. Si somos capaces de entender esta forma de visualización de los sistemas humanos podemos entender que el gran término de tensegridad es un término que podemos aplicar desde lo micro a lo maxi pasando del comportamiento de la propia célula al comportamiento de toda la humanidad.

Si entendemos al pueblo como una estructura de compresión podemos llegar a entender su comportamiento en función de las tensiones que ha de superar y con las que ha de convivir cada día. Si entendemos al individuo como una estructura de compresión podemos entender cómo las relaciones que mantiene pueden hacerlo llevar a un estado anímico un otro, a un tipo u otro de comportamiento. Si entendemos al hueso como estructura de compresión podemos entender cómo las tensiones que lo rodean pueden llevarlo a una u otra posición y esto a su vez alterar todo el resto de la estructura mayor. Y así podemos continuar el razonamiento hasta llegar a las células y las más mínimas moléculas y sus interrelaciones.

Lo más interesante de toda esta línea de pensamiento es el hecho de poder entender la red relacional en la que nos zambullimos y de la que estamos formados; pues todo influye en todo. De esta manera es imposible poder llegar a entender a un individuo sin tener en cuenta cómo se relaciona consigo mismo, con los demás y con el mundo que le rodea pues cada cambio, cada alteración en cualquiera de las partes compromete la reacción de todas las demás.

Inés A.G.