Expresión

La expresión puede entenderse como la materialización de nuestro estado interno, de nuestros pensamientos, sensaciones y emociones, y también de nuestro estado externo, las circunstancias sociales que vivenciamos.

La expresión es una vía de canalización de la propia energía interna, la utilizamos como base para la interacción con otras personas y con el entorno, y a través de ella somos capaces de construir nuestra propia identidad.

El individuo, cuerpo y mente, se expresa.

El cuerpo nos expresa a través de su propio lenguaje el estado en el que se encuentra, y de esta manera nos informa sobre la atención que necesita. Puede sentirse cansado o agitado y demandar así un mayor estado de calma. Puede sentir frío indicando así la necesidad de abrigo. Pueden verse alteradas algunas funciones digestivas y hacernos focalizar la atención sobre los hábitos alimentarios que llevamos a cabo. También, pueden aparecer dolores en partes determinadas del cuerpo que nos hacen poner atención sobre éstas. En este idioma particular, el cuerpo nos indica que necesita una atención determinada que no estamos teniendo lo suficientemente en cuenta.

A través de la postura, el cuerpo también puede indicarnos si vivimos un momento de mayor apertura al mundo o de mayor introspección en nosotros mismos, incluso sobre una tendencia generalizada en nuestra forma de ser y de comportarnos. Indica una parte de nuestra identidad.

Nos expresamos a través del lenguaje con otros individuos, al igual que también utilizamos nuestra indumentaria, nuestra expresión corporal o la distancia con la otra persona con el mismo fin. Estos medios los utilizamos para expresar lo que realmente somos o lo que queremos que los demás piensen que somos, esa es una decisión única y exclusivamente nuestra, de los humanos, pero al fin y al cabo sigue siendo expresión.

Hablamos con el mundo también, a través de nuestro comportamiento, nuestras reacciones y nuestras creaciones. Esta capacidad de creación es la base de la expresión a través del arte, medio a través del cual exponemos ideas y emociones.

Lowen nos dice: “Una terapia que estimule el movimiento expresivo aumenta la motilidad del organismo, mejora su agresividad y crea una sensación de fuerza, tanto a nivel físico como psíquico”.

Teniendo en cuenta las indicaciones de Lowen y uniéndolas a bases filosóficas osteopáticas, es un objetivo básico para la mejora de la salud del individuo el movimiento allí donde existe restricción, es necesaria la expresión allí donde existe un bloqueo.

Inés A.G.

Francesca Woodman

NO ES LA MENTE LA QUE ENCOLERIZA Y EL CUERPO EL QUE GOLPEA. ES EL INDIVIDUO QUIEN SE EXPRESA”. (Lowen)

Fotografía: Francesca Woodman